El Gobierno puso a la venta tres centrales termoeléctricas y espera recaudar más de US$800 millones

El Gobierno oficializó la venta de las centrales termoeléctricas Manuel Belgrano, San Martín y Guillermo Brown, con el objetivo de recaudar más de US$800 millones. Es parte del plan de Milei y Caputo para retirar al Estado del sector energético.

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El Gobierno puso a la venta tres centrales termoeléctricas y espera recaudar más de US$800 millones
El decreto, firmado por Milei y Caputo, habilita la venta de las acciones que Enarsa tiene en las centrales Manuel Belgrano y San Martín, y abre la puerta a hacer lo mismo con Guillermo Brown

Es otro paso en el plan del Gobierno para retirar al Estado del sector energético. Los accionistas privados que ya participan de esas centrales tienen derecho a igualar cualquier oferta que se presente.

El Gobierno oficializó este martes la venta de tres de los activos más importantes del sector energético argentino. A través del Decreto 1107/2026, publicado en el Boletín Oficial y firmado por Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo, el Ejecutivo autorizó a la empresa estatal Enarsa a desprenderse de sus acciones en las centrales termoeléctricas Manuel Belgrano (Campana) y José de San Martín (Timbúes), además de habilitar el mismo camino para la central Guillermo Brown. Entre las tres, el Gobierno espera recaudar más de US$800 millones.

Se trata de dos centrales "mellizas" de 823 y 865 MW, con turbinas Siemens, que en conjunto abastecen cerca del 10% de la demanda eléctrica del país. Según explicaron desde el Gobierno, hace dos décadas, en plena crisis energética, el Estado había encontrado una forma particular de saldar sus deudas con las generadoras eléctricas: en lugar de pagarles en efectivo, las convirtió en socias de esas centrales. Ahora Enarsa tiene mayoría accionaria —68% en una y 65% en la otra— y la busca vender mediante una licitación pública nacional e internacional, a cargo de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas.

El fideicomiso que rige la sociedad expira el 30 de septiembre, y recién después Enarsa podrá suscribir formalmente las acciones que le corresponden, no menos del 70% del capital, para avanzar con la licitación. Un punto clave del proceso: los accionistas privados que ya integran esas centrales tienen derecho a igualar cualquier oferta que se presente.

La medida se enmarca en un objetivo más amplio anunciado por Caputo en julio, cuando había proyectado ingresos por US$800 millones para este año y otros US$1.500 millones para 2027 a través de la venta de activos estatales. Hasta el momento, el Gobierno ya recaudó US$356 millones por su participación en Transener y US$707 millones por la concesión de las hidroeléctricas del Comahue.