Trump abrió la puerta a revisar la posición de EEUU sobre Malvinas: qué dijo, cómo reaccionó Milei y qué implica realmente

Trump dijo que "siempre revisa cada posición" sobre Malvinas — Milei celebró la señal pero los analistas advierten que revisar una posición es muy diferente a cambiarla. El Departamento de Estado no modificó formalmente la neutralidad histórica de EEUU.

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Trump abrió la puerta a revisar la posición de EEUU sobre Malvinas: qué dijo, cómo reaccionó Milei y qué implica realmente
Donald Trump dijo el lunes 1 de septiembre que "siempre reviso cada posición" cuando le preguntaron sobre la soberanía de las Malvinas — la frase generó una reacción inmediata en Argentina y el Reino Unido · Foto: Reuters

Donald Trump abrió el lunes la posibilidad de que EEUU revise su histórica posición de neutralidad en la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas entre Argentina y el Reino Unido. "Siempre reviso cada posición. Esa es solo una de muchas", respondió cuando le preguntaron directamente desde la Casa Blanca. Milei celebró la señal desde radio El Observador: "Ayer pasó algo muy fuerte respecto a la causa más importante y sagrada que tenemos los argentinos." El canciller Quirno fue más cauteloso. Los analistas advierten que una cosa es revisar una posición y otra muy distinta es cambiarla.

Una sola frase de Donald Trump puso en movimiento la maquinaria diplomática argentina. El lunes 1 de septiembre, desde el Salón Oval de la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos fue consultado directamente sobre si su gobierno estaba considerando revisar la histórica posición de neutralidad sobre la disputa de soberanía de las Malvinas entre Argentina y el Reino Unido. Su respuesta fue breve pero suficiente para generar una ola de reacciones: "Siempre reviso cada posición. Esa es solo una de muchas."

El contexto — por qué Trump habló de Malvinas

La pregunta no surgió de la nada. El diario británico The Telegraph había publicado días antes que funcionarios del Pentágono estaban analizando la posibilidad de modificar la postura estadounidense sobre Malvinas como herramienta de presión sobre Londres para que aumente su gasto en defensa. La lógica es simple — el Reino Unido gasta menos del 2% de su PBI en defensa, por debajo de lo que la OTAN exige a sus miembros, y Washington busca una palanca para cambiar esa situación.

No es la primera vez que la "carta Malvinas" aparece en el tablero geopolítico. En abril de 2026 se había filtrado un correo electrónico interno del Pentágono que contemplaba algo similar — en aquella ocasión el secretario de Estado Marco Rubio lo descartó definiéndolo como "solo un email." Esta vez la señal vino directamente del presidente.

La reacción de Milei — celebración con cautela

El martes por la mañana Milei salió a hablar en radio El Observador y fue directo: "Ayer pasó algo muy fuerte respecto a la causa más importante y sagrada que tenemos los argentinos." Una celebración clara de la señal de su aliado estratégico — aunque el Presidente evitó presentarla como un cambio consumado.

El canciller Pablo Quirno fue más cauteloso aún. "Nosotros sobre lo que no tenemos control no operamos; nosotros operamos sobre lo que nosotros controlamos", afirmó, reiterando que la "solución es diplomática" a través de "los diferentes foros y el apoyo de países."

La respuesta del Reino Unido — sin ceder

Desde Londres la respuesta fue contundente. Las autoridades británicas remarcaron que las Malvinas forman parte de su territorio y que la voluntad de los isleños — que en el referéndum de 2013 votaron casi por unanimidad por mantener su condición de territorio británico — no está en discusión. El primer ministro británico no modificó su posición ni un milímetro.

Lo que dicen los analistas — cuidado con el entusiasmo

Los expertos advierten que hay una diferencia fundamental entre lo que dijo Trump y lo que eso implica en la práctica. "Esta distinción es fundamental, porque modificar una posición diplomática es muy diferente a reconocer jurídicamente la soberanía argentina sobre las islas", subrayó el analista internacional Francisco Ocaranza de la UBO.

El Departamento de Estado de EEUU, por su parte, no modificó formalmente su posición de neutralidad después de los dichos de Trump. Es decir — el presidente abrió una puerta, pero nadie cruzó el umbral todavía.

El historial — de Reagan a Trump

Desde la guerra de Malvinas de 1982, EEUU mantuvo una fórmula relativamente estable — neutralidad respecto de la soberanía, reconocimiento de la administración británica de facto y respaldo a una solución negociada. Esa continuidad se sostuvo tanto con demócratas como con republicanos. Reagan intentó mediar inicialmente pero terminó apoyando a Londres. Obama mantuvo la misma línea. Trump — en su primera presidencia — también respetó el statu quo.

La diferencia ahora es el contexto geopolítico — la presión de EEUU sobre sus aliados de la OTAN para que aumenten su gasto militar, y la relación personal entre Trump y Milei que le da a Argentina un canal de influencia que no tuvo en décadas.

Lo que puede pasar

En junio de 2026 el Comité de Descolonización de la ONU aprobó por consenso una resolución que exige al Reino Unido negociar con Argentina la soberanía del archipiélago — la misma que Londres sistemáticamente ignora desde 1965. Si EEUU modificara formalmente su posición en ese foro, el impacto diplomático sería enorme.

Pero por ahora lo que hay es una señal — importante, sin dudas — de que Washington está dispuesto a usar la carta Malvinas como herramienta de presión sobre Londres. Si esa señal se convierte en un cambio formal de posición es una pregunta que todavía no tiene respuesta.

Fuentes: Infobae, Ámbito, Perfil, La Tercera, Emol — 04 de Septiembre 2026