La crisis con Brasil suma capítulos: el ministro de Hacienda llamó “payaso” a Milei, Lula preguntó “¿quién es ese tipo?” y no hay solución a la vista
El ministro de Hacienda de Brasil llamó “payaso” a Milei. Lula preguntó “¿quién es ese tipo?”. La primera reunión diplomática duró 40 minutos sin resultados. Brasil decidirá en 48 horas nuevas medidas. Milei llega hoy a Lima para la asunción de Keiko Fujimori sin dar discursos.
La crisis diplomática entre Argentina y Brasil suma nuevos capítulos sin solución a la vista. El ministro de Hacienda brasileño Dario Durigan llamó “payaso” a Milei y afirmó que los indicadores económicos argentinos son peores que los brasileños. Lula reaccionó con ironía ante los periodistas: “¿Quién es ese tipo?” La primera reunión diplomática entre ambos países duró 40 minutos y no tuvo resultados concretos. Brasil decidirá en 48 horas si toma nuevas medidas — y Milei no piensa disculparse.
El ministro de Hacienda que llamó “payaso” a Milei
El lunes por la mañana llegó la respuesta más dura hasta el momento desde el lado brasileño — y no vino de la diplomacia sino de la economía. El ministro de Hacienda Dario Durigan salió al aire en Radio Jornal de Pernambuco y fue directo.
“El payaso que es presidente de la Argentina vino ayer a Brasil y habló sobre Brasil, a pesar de que el riesgo país de Argentina es mucho mayor, su deuda pública es mucho más elevada y su inflación es mucho más alta”, disparó Durigan. Y agregó que no se puede “seguir la corriente a esas personas que dicen que esto va a convertirse en un apocalipsis”.
La respuesta económica tiene su lógica — Milei había criticado durante su discurso en San Pablo las políticas económicas de Lula y advertido sobre un supuesto “riesgo Lula” para los mercados brasileños. Durigan le devolvió el golpe con los propios números de Argentina.
La reacción de Lula — “¿Quién es ese tipo?”
El presidente Lula también reaccionó ante los periodistas — y eligió la ironía como respuesta. Cuando le preguntaron cómo había recibido los dichos de Milei, Lula respondió con una pregunta: “¿Quién es ese tipo?” y dejó rápidamente la sede de Itamaraty sin agregar nada más.
La frase tiene una carga política enorme. Lula — el presidente del país más grande de América Latina — eligió no reconocerle a Milei ni siquiera la categoría de interlocutor válido. Un gesto de desprecio diplomático que en Brasil fue leído como una señal de que el gobierno de Lula no está dispuesto a bajar el tono.
La reunión que no resolvió nada
La primera aproximación diplomática concreta entre los dos países tampoco arrojó resultados. El canciller Vieira y el embajador Bitelli se reunieron en Itamaraty para una primera evaluación de la situación de la relación bilateral. La reunión duró unos 40 minutos.
Según fuentes oficiales brasileñas la consulta tuvo un carácter esencialmente interno — cómo se ve la situación desde Buenos Aires, cómo están los contactos — y la vuelta del embajador a Buenos Aires “va a depender de las evaluaciones de acá”. Los dos cancilleres se volverán a encontrar esta semana en Lima, donde ambos países estarán representados en la asunción de Keiko Fujimori.
Milei en Lima — sin discurso esta vez
Mientras la crisis diplomática sigue sin resolverse, Milei llegó anoche a Lima para asistir hoy a la asunción de Keiko Fujimori como presidenta de Perú. Esta vez la estrategia es diferente — en Lima el Presidente solamente participará del acto central y no está previsto que dé ningún discurso, para evitar nuevas polémicas.
El dato más curioso del día es que en Lima Milei podría cruzarse cara a cara con el canciller brasileño Mauro Vieira — quien asistirá a la asunción de Fujimori en representación de Lula. El encuentro casual en un acto diplomático internacional sería el primer contacto entre representantes de ambos gobiernos desde que estalló la crisis.
Brasil no retirará a su embajador — por ahora
En medio de toda la tensión hay una señal que el canciller Vieira se encargó de dejar clara desde el principio. “La retirada de embajadores es un paso de gran gravedad. No vamos a hacer eso ahora”, afirmó. Una señal de que Brasil quiere mantener los canales abiertos aunque el tono siga siendo duro.
Milei no se disculpa
Desde la Casa Rosada la posición es igualmente firme. En el país vecino buscan que en el corto plazo Milei se disculpe por sus agravios hacia el presidente de Brasil, pero el libertario no tiene pensado hacerlo. Santilli salió a defender al Presidente y desde el Gobierno intentan minimizar el impacto práctico del conflicto — especialmente en el plano comercial.
Brasil es el principal socio comercial de Argentina — con un intercambio bilateral de más de 20.000 millones de dólares anuales. El Gobierno confía en que la crisis política no afecte ese vínculo. Pero los analistas advierten que las señales que se manden en los próximos días serán determinantes para saber si el conflicto se administra o se profundiza.
Fuentes: Infobae, La Nación — 28 julio 2026