Economistas advierten que el programa financiero de Caputo es ambicioso: las dudas sobre el balance cambiario en 2027
Economistas advierten que el programa financiero de Caputo exige demasiado del balance cambiario en 2027. El BCRA deberá comprar casi USD 11.000 millones en año electoral con menor oferta de dólares. Ex funcionarios cuestionan si el Central puede cumplir sin afectar el tipo de cambio.
El programa financiero que el ministro Luis Caputo presentó la semana pasada generó alivio en los mercados pero también encendió alertas entre los economistas. Según Invecq el plan exige que el BCRA compre casi USD 13.000 millones en 2026 — de los cuales ya lleva el 90%. El problema más delicado llega en 2027 — año electoral — cuando la exigencia cambiaria será mayor y la oferta de dólares podría ser menor. Ex funcionarios y consultoras cuestionan si el Banco Central puede cumplir simultáneamente con pagar su propia deuda, la del Tesoro y acumular reservas sin afectar el tipo de cambio.
El mercado le dio el visto bueno al plan de Caputo. El riesgo país perforó los 400 puntos, los bonos soberanos subieron y el Merval festejó. Pero en el mundo de los economistas la lectura es más matizada — y en los últimos días empezaron a circular análisis que señalan puntos de tensión que el programa financiero no termina de resolver.
Lo que exige el plan
El programa financiero que Caputo presentó el lunes 7 de julio es ambicioso en sus supuestos. Este año el Tesoro enfrenta vencimientos por USD 19.200 millones para los que cuenta con fuentes por USD 22.900 millones — lo que dejaría un colchón de USD 3.700 millones para el año próximo.
Pero para llegar a esos números el BCRA debe comprar en 2026 alrededor de USD 13.000 millones en el mercado cambiario — para cubrir USD 6.700 millones que le comprará al Tesoro, USD 2.316 millones para el pago del Bopreal y USD 4.000 millones para cumplir con la meta de acumulación de reservas acordada con el FMI. De estos, ya lleva comprados USD 11.400 millones — casi el 90% de lo requerido para el año. En ese sentido el cumplimiento de la meta 2026 está prácticamente asegurado.
El problema que viene — 2027
Donde las alarmas suenan más fuerte es en 2027. Según el análisis de Invecq la exigencia cambiaria del año electoral será mayor que la de 2026 — el BCRA deberá comprar casi USD 11.000 millones para afrontar USD 4.900 millones de compras para el Tesoro, USD 1.600 millones para el pago del Bopreal y USD 4.500 millones para cumplir con la meta a junio de 2027 con el FMI.
El desafío es que en 2027 la oferta de dólares podría ser menor que en 2026. La corrección en los precios del petróleo anticipa menores aportes de divisas por exportaciones respecto del primer semestre de este año. Y la recuperación de la economía — que el propio Gobierno busca — puede incrementar las importaciones y con ello la demanda de dólares por el canal comercial.
A esto se suma lo que Diego Giacomini — economista y ex asesor de Milei — identificó como una tensión estructural: el superávit comercial no resulta suficiente para cubrir la demanda de dólar ahorro y dólar tarjeta, incluso en época de cosecha gruesa y cuando las importaciones continúan en niveles mínimos. Los nuevos sectores exportadores como petróleo, gas y minería aún no aportan los dólares necesarios para satisfacer la demanda de divisas al tipo de cambio vigente.
La pregunta que nadie puede responder
El cuestionamiento más preciso llegó de Joaquín Cottani — ex viceministro de Economía y segundo de Caputo en una gestión anterior. Cottani planteó la pregunta que el programa financiero no responde: "¿Podrá el BCRA, sin afectar el tipo de cambio de una manera disruptiva, comprar todas las reservas que hacen falta para pagar su propia deuda, la deuda del Tesoro y acumular?"
La pregunta no es retórica. Es técnica. Y hasta ahora el equipo económico no la respondió de manera directa. El secretario de Finanzas Federico Furiase dijo que van a llegar a las elecciones presidenciales "con pocos pesos con lo que te puedan atacar" y que cuentan con el apoyo de Estados Unidos — una referencia al swap acordado con el Tesoro norteamericano. Pero eso no responde la pregunta sobre el balance cambiario.
Lo que dice el equipo económico
Desde el Gobierno la respuesta es que los supuestos del programa son conservadores y que el margen de error está calculado. Caputo dijo en la presentación que el objetivo para "el fin del segundo mandato de Javier Milei es que Argentina sea investment grade" — y admitió que el retorno a los mercados internacionales es "una opción" y "no un objetivo".
En ese contexto el lanzamiento del Bonar 2029 mañana miércoles — con cierre de ofertas a las 13hs para no superponerse con el partido de Argentina vs Inglaterra — es el primer test concreto de la estrategia de refinanciamiento doméstico. Si la demanda es buena será una señal de que el mercado local absorbe la deuda sin necesidad de recurrir a los mercados externos.
El contexto que complica el análisis
El análisis del programa financiero no puede hacerse en el vacío. El conflicto entre EEUU e Irán — que mantiene el petróleo por encima de los 84 dólares — tiene efectos contradictorios para Argentina. Por un lado encarece las importaciones energéticas. Por el otro beneficia las exportaciones de YPF y el sector petrolero patagónico. Y la volatilidad global que genera agrega una variable de incertidumbre que ningún modelo puede anticipar con precisión.
Lo que queda claro después de una semana de análisis del programa de Caputo es que el 2026 está prácticamente resuelto. El 2027 — año electoral, con mayor demanda de dólares y menor oferta de exportaciones — es donde el plan tiene sus puntos más débiles. Y eso es exactamente lo que el Gobierno va a tener que demostrar que puede manejar.
Fuentes: Infobae — 14 julio 2026